EL DEBER DE LOS PASTORES Y LA CONGREGACIÓN
Contiene además el Catecismo menor y mayor de John Owen
UNA OBRA MAESTRA DE LA ECLESIOLOGÍA Y EL MINISTERIO PASTORAL
El deber de los pastores y la congregación es una obra fundamental para comprender la estructura y el funcionamiento de la iglesia cristiana. Escrito en un momento crítico de la vida y el pensamiento de Owen, este tratado ofrece una visión profunda y detallada de las responsabilidades tanto de los líderes eclesiásticos como de los feligreses.
John Owen, uno de los teólogos más destacados del siglo XVII, guía al lector a través de una comprensión clara y aplicable de los principios bíblicos esenciales para el crecimiento espiritual de la iglesia local. Originalmente posicionado en el presbiterianismo, Owen evoluciona hacia el congregacionalismo, proporcionando una perspectiva enriquecedora sobre los debates eclesiásticos de su tiempo y su propio desarrollo teológico.
Este libro también incluye el Catecismo Mayor y Menor de Owen, que presenta los fundamentos teológicos de la fe cristiana de manera concisa y accesible. A través de sus páginas, Owen analiza la adoración y el culto divino, rastreando su evolución desde Adán hasta Cristo y enfatizando la centralidad de la Palabra de Dios en el servicio divino.
«El deber de los pastores y la congregación» es esencial para aquellos interesados en la teología puritana, la historia de la iglesia y la verdadera naturaleza de la adoración.
Características:
- Catecismo Mayor y Menor de John Owen: Una guía concisa de los fundamentos teológicos de la fe cristiana.
- Análisis exhaustivo de la adoración y el culto divino: Desde los tiempos patriarcales hasta la era cristiana.
- Perspectiva histórica y teológica: Exploración de los debates eclesiásticos del siglo XVII.
- Reflexiones sobre la evolución del pensamiento eclesiástico: Desde el presbiterianismo hasta el congregacionalismo.
- Urgencia escatológica: Un llamado a la preparación espiritual en tiempos de convulsión social y política.
Este libro es una herramienta invaluable para pastores, líderes laicos y cualquier persona que desee profundizar en la comprensión del ministerio cristiano y la vida eclesiástica.
AUTOR: JOHN OWEN
EDITOR: JAIME D. CABALLERO
TIPO: TEOLOGÍA BÍBLICA, TEOLOGIA HISTORICA
COLECCIÓN: JOHN OWEN – VOLUMEN 06
SUB-CATEGORIA: ECLESIOLOGÍA, MINISTERIO PASTORAL, TEOLOGÍA SISTEMATICA, CONFESIONES DE FE Y CATECISMOS
NIVEL: AVANZADO
Edición económica (tapa blanda)
Páginas: 262
Tamaño: 15.2 x 22.9 cm
6125099253
978-6125099259
Edición Electrónica (kindle): 270 páginas
John Owen (1616-1683) fue una figura destacada en la historia del protestantismo y la teología puritana. Nacido en Stadhampton, Oxfordshire, Owen estudió en la Universidad de Oxford, donde completó su Maestría en Artes en 1635. Durante la Guerra Civil Inglesa, se alineó con el Parlamento y se convirtió en un influyente asesor y capellán de Oliver Cromwell. Su papel en la universidad y en la vida política de Inglaterra subraya su influencia en el periodo.
Owen fue nombrado vicerrector de la Universidad de Oxford en 1652, cargo que desempeñó hasta 1657. Durante su mandato, promovió la reforma educativa y se esforzó por aumentar el nivel académico y espiritual de la universidad. Su liderazgo en Oxford fue fundamental para el desarrollo de una generación de líderes puritanos que continuarían influyendo en la iglesia y la sociedad británica.
Como teólogo, John Owen es considerado por muchos como el más grande teólogo protestante de todos los tiempos. Su obra comprende más de 80 volúmenes, cubriendo una amplia gama de temas teológicos y pastorales. Entre sus obras más destacadas se encuentran «La Muerte de la Muerte en la Muerte de Cristo» y «La Gloria de Cristo». Estas obras han sido fundamentales en la formación de la teología reformada y continúan siendo estudiadas y respetadas en la actualidad.
Conocido como el «teólogo de los teólogos», Owen fue un defensor apasionado de la pureza doctrinal y la vida espiritual profunda. Su influencia se extiende más allá de su tiempo, afectando tanto la teología como la práctica de la fe cristiana. Su legado perdura a través de sus escritos y el impacto duradero que tuvo en la iglesia y la educación.
John Owen falleció en 1683, dejando un legado imborrable en la historia de la teología cristiana. Su vida y obra siguen inspirando a estudiosos y creyentes en todo el mundo.







