EL CRISTIANO, PROPIEDAD DE CRISTO – VOL. 2
Ley de Dios, buenas obras y la oración del Señor (P. §65-129)
“¿Cuál es tu único consuelo en la vida y en la muerte?”
La respuesta late con nueva fuerza en El cristiano, propiedad de Cristo – Volumen 2, donde Johannes van der Kemp guía al lector por el tramo final del Catecismo de Heidelberg: del robustecimiento de la fe y los sacramentos (P. 65–85), a la vida de gratitud (P. 86–129), desplegada en las llaves del Reino, la Ley de Dios (los Diez Mandamientos) y la oración del Señor. Aquí la teología se vuelve camino: doctrina clara, argumentos precisos y aplicación al corazón en cada capítulo.
Este volumen muestra cómo la gracia recibida se traduce en obediencia agradecida: lejos del legalismo y del antinomianismo, Van der Kemp enseña a vivir la santidad como fruto de la unión con Cristo. Sus páginas entrelazan verdad bíblica y experiencia cotidiana, ofreciendo consuelo, exhortación y guía espiritual para iglesias, familias, estudiantes y predicadores. No es teoría fría: es vida cristiana practicada, con la Palabra y los sacramentos como medios por los que el Espíritu obra y confirma la fe.
La solvencia de la obra es reconocida desde su origen: la Facultad de Teología de Leiden (1716) recomendó su publicación “por no hallar nada contra la regla de la fe”, testimonio reproducido íntegramente en esta edición. Además, se incluyen prólogos históricos (1717, 1731, 1732, 1754), el derecho de impresión y la introducción de la edición inglesa (1810), que ayudan a leer el texto con perspectiva histórica y pastoral.
Su trayectoria editorial confirma su vigencia: tras numerosas ediciones en el siglo 18 y un posterior eclipse por el racionalismo, la obra resurgió con la Afscheiding (1834) como alimento sólido para una fe confesional viva; ese redescubrimiento sigue inspirando a lectores de hoy.
Por qué leer este libro: porque enseña a orar con sentido, a obedecer con gratitud y a caminar en santidad sin perder de vista el evangelio. Léalo con la Biblia abierta: descubrirá que pertenecer enteramente a Cristo no esclaviza, libera; no enfría, enciende; no pesa, consuela. Una guía probada para crecer en gracia, verdad y vida de oración.
AUTOR: JOHANNES VAN DER KEMP (1664–1718)
TIPO: SERMONES CATEQUÉTICOS
COLECCIÓN: EXPOSICIONES CONFESIONES REFORMADAS
SUB-CATEGORIA: CATECISMO DE HEIDELBERG, COMENTARIOS Y SERMONES
NIVEL: INTERMEDIO
Edición económica (tapa blanda)
Páginas: 550
Tamaño: 17 x 24.4 cm
6125099806
978-6125099808
Edición de lujo (tapa dura)
Páginas: 550
Tamaño: 17.8 x 25.4 cm
6125099814
978-6125099815
Johannes van der Kemp (1664–1718)
Johannes van der Kemp (1664–1718) fue un ministro reformado neerlandés cuya obra encarna la unión de precisión doctrinal y piedad vivida propia de la Nadere Reformatie. Nacido en Rotterdam y bautizado el 20 de marzo de 1664, se formó en teología en Utrecht y Leiden, asimilando la tradición escolástica reformada y su pulso pastoral. En 1691 obtuvo el título de proponente y, tras su examen del 18 de julio de 1692, fue ordenado pastor en Dirksland, donde sirvió durante veintiséis años. En 1697 contrajo matrimonio con Alida Rogge.
Su predicación se distinguió por la claridad pedagógica y la aplicación a la vida cristiana. Quienes lo conocieron lo describen temeroso de Dios, erudito y prudente, ajeno tanto a la sutileza escolástica excesiva como a polémicas estériles. Su gran pasión fue el Catecismo de Heidelberg, al que dedicó una catequesis sostenida: lo explicó desde la Escritura, lo defendió frente a objeciones católicas, socinianas y remonstrantes, y lo convirtió en brújula para la vida devocional y la disciplina eclesial.
Su obra mayor, De Christen geheel en al het Eigendom van Christus (1717), reúne cincuenta y tres sermones que recorren los “Días del Señor” con un método que combina doctrina, argumentos y aplicación. La recepción fue notable: multiplicó ediciones en el siglo XVIII y, en 1810, apareció en inglés para las iglesias reformadas holandesas en América. Aunque su eco disminuyó con el avance del racionalismo, la Afscheiding de 1834 la redescubrió como alimento sólido para una fe confesional viva.
Van der Kemp legó una predicación que consuela, corrige y forma: bíblica en su fundamento, pastoral en su tono y práctica en su propósito. Por eso continúa siendo guía segura para pastores, familias y estudiantes que desean vivir —con gratitud— como “propiedad de Cristo”.







